lunes, 24 de marzo de 2014

Sobre el derecho a morir dignamente

El artículo que aparece a continuación lo he tenido casi por una semana pendiente de leer en una pestaña abierta, como tantas que voy cerrando cuando han cumplido su función. Me ha resultado inquietante y los enlaces (que sugiero leer) han removido mis entrañas. El recuerdo inevitable de mi padre, ese recuerdo de cada día, ese oír a mi madre lo feliz que fue él cuando nací en un día como ayer, el recuerdo de cómo se fue, la culpa aún presente, la última noche que pasé con él mirando cada quince minutos los números que marcaba un aparato que me indicada si seguía con vida... todo se ha amontonado. No dejan de ser recuerdos de admiración por él.
Ahí va el enlace que me ha hecho reflexionar sobre el derecho a vivir y morir dignamente: http://www.huffingtonpost.es/fernando-soler-grande/a-todos-los-hijos-e-hijas_b_5008340.html?utm_hp_ref=spain

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te extraño

Basta con mirarte con amor y acogerte en el regazo que nunca fue. Así es como te amo. Así es como te vivo. Así es como te siento.