domingo, 16 de octubre de 2011

Carta a la niña

Cariño, mi niña:

Creciste sola, confundida, luchaste con todo y contra todos. Te quiero. Hoy te he comprendido más que nunca. Eres un tesoro, eres magnífica y agradezco a la vida permitirme verte.

Veo tu carita, tu delgadez, tu pelo lacio, tu piel pálida, tu inocencia, tu confusión, tus sueños, tu sentido de valor... te acompaño en tu soledad, en tu no entender nada, en tu no estar presente, en tu no poder vivir, tu no sentido de la vida, tu ansia por encontrar a qué aferrarte, tu búsqueda del sentimiento, tu sencillez, tu sensiblidad y tu generosidad. Tu capacidad para dar a pesar de la soledad.

Ahora, te estaré más presente, ahora te comprendo más, te veo más, te siento más y te agradezco más. Ahora, por favor, ayúdame a saber lo que sientes, lo que quieres y cómo cuidarte, cómo puedo estar contigo. Juntas vamos a descubrirnos, a viajar por la vida cogidas de la mano, a explorar los días y a estar presentes. Encontraremos nuestra voz y haremos que el mundo nos oiga, oiremos al mundo y reirémos, reirémos de emoción por la vida. Juntas, cogidas de la mano, encontraremos nuestro camino y aprenderemos a disfrutar de él. Nos gustaremos tanto que seremos más hermosas y maravillosas, descubriremos el gozo y lo haremos poco a poco, dando pasos la una hacia la otra y en cada pasao encontraremos un abrazo cálido que será nuestro regazo y hogar.

Encontraremos en nuestro hogar el cariño y el calor. Aprederemos paso a paso a relacionarnos con el mundo, a sentirnos seguras y a saber qué queremos. Nos sentiremos contentas y satisfechas y no dejaremos de descubrir.

Mi niña bonita, vamos con amor y confianza porque te he visto y te quiero... eres mi gran tesoro y no quiero perderte de nuevo.

Gracias, gracias, gracias.

Te adoro, te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te extraño

Basta con mirarte con amor y acogerte en el regazo que nunca fue. Así es como te amo. Así es como te vivo. Así es como te siento.