viernes, 6 de abril de 2012

Revivir para sanar

A veces concibo la vida como si cada día fuera una oportunidad para reinventarla, acomodarla a mis necesidades y hacerla más liviana; otras veces, quiero asentir a ella y aceptarla tal como es, sin acomodamientos ni pesadez. La mayor parte de las veces quiero entender que puedo construirla como una mezcla de posibilidades: de apoyarme en el pasado sin quedarme apoyada y proyectarme al futuro sin inventar lo que no es. 

Necesito estar en contacto con lo real y aprender a vivirlo desde la perspectiva más inocente posible, sin que por ello sea ignorante. He decidido no imaginar un futuro ni mejor ni peor; revivir el pasado para crear mi presente con mayor aceptación y sentido común. Aprender a acompañarme estando en mis necesidades, deseos, carencias, oportunidades, cualidades... todo para vivir mi vida y no la de otro que se permita invadirme. Vivir lo que decido sin problemas de moral, sin acusaciones religiosas ni ateas, sin sentirme excluida por no compartir ideas y sin temer a mis continuas contradicciones. Decido vivir para experimentar, para no vivir lo del otro y no dejarme vivir. Decido rechazar lo impuesto, pero me permito analizarlo... no me apego a mis ideas porque siempre puedo aprender. Decido acompañarme porque así veo al que me acompaña... Decido revivir el pasado para saber en qué me equivoqué y aprender a hacerlo de otra manera. Decido revivir para recordar a aquellos que me acompañaron y ayudaron a lo que hoy soy. Decido revivir para  estar en el presente disfrutando de aquello que me prohibí. Decido revivir para inventarme como soy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Te extraño

Basta con mirarte con amor y acogerte en el regazo que nunca fue. Así es como te amo. Así es como te vivo. Así es como te siento.