Mi vida podría ser una decisión o una imposición. Algunas veces puede inclinarme suplicante, rabiosa, ansiosa, frustrada, perdida. Puedo sentir cómo me arrastro ante ella, cómo me rasgo y siento el ardor de la llaga, de lo que no pude o rechacé vivir; vuelvo a estirarme y me reafirmo en la sangre que no termina de salir, en el deseo frustrado y la esperanza de lo posible. Podría ser una ahogo constante, el llanto que inunda la existencia y el gemido desesperado que va en busca de una nueva posibilidad o una nueva herida.
Un poco de todos esos pensamientos que vienen cada día, hacen su aparición y cuestionan mi vida...
martes, 7 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Te extraño
Basta con mirarte con amor y acogerte en el regazo que nunca fue. Así es como te amo. Así es como te vivo. Así es como te siento.
-
¡Qué afortunada me siento de ser normalita: con miles de defectos y cualidades! ¡Qué afortunada soy de no tener que presumir de nada y mucho...
-
De niña, me sentía vieja para vivir. De adolescente, renuncié a la vida. De adulta, amo la vida y quiero vivirla.
-
Reconocer mis errores, esforzarme por corregirlos, pedir disculpas y hacer la vida un poco más alegre, me aligera. Es no tener que justifica...
No hay comentarios:
Publicar un comentario