Carecer de malicia, de duplicidad, de malas intenciones, del eñgano y de la necesidad de aplastar al otro, no es ser infantil; es tener la esperanza y el convencimiento de que seguramente todos tenemos un espacio en el que podemos vivir sin temor y con confianza. Aun así, mientras vivo me doy cuenta de que, desafortunadamente, en ciertos espacios es necesario vivir con un escudo de protección para evitar el sufrimiento y los malos entendidos.
Ser inocente no es ser infantil. Ser inocente no significa que me despojo de mi protección. Ser inocente no significa que me avasallan. Ser inocente no es ser imbécil. Es también entender que solo yo soy responsable de mí misma y de lo que hago con la mejor intención.
________________________________________________________________________________
Un poco de todos esos pensamientos que vienen cada día, hacen su aparición y cuestionan mi vida...
miércoles, 23 de enero de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Te extraño
Basta con mirarte con amor y acogerte en el regazo que nunca fue. Así es como te amo. Así es como te vivo. Así es como te siento.
-
¡Qué afortunada me siento de ser normalita: con miles de defectos y cualidades! ¡Qué afortunada soy de no tener que presumir de nada y mucho...
-
De niña, me sentía vieja para vivir. De adolescente, renuncié a la vida. De adulta, amo la vida y quiero vivirla.
-
Reconocer mis errores, esforzarme por corregirlos, pedir disculpas y hacer la vida un poco más alegre, me aligera. Es no tener que justifica...
No hay comentarios:
Publicar un comentario