Desperté despojada de conocimiento
ansiosa por conocer el mundo;
Me sumergí en el placer de lo cotidiano…
A mi lado la mirada serena del que no teme
Esa mirada me acompañaba mientras dormía;
era silenciosa porque entendía de la vida…
Había bailado en el mundo de la magia,
De la herencia de sus antepasados
Su templanza era comedida,
me abrigaba sin prejuicios;
me deleitaba sin pretensiones
y me acompañaba sin
exigencias
Poco a poco me fue mostrando ese mundo
El mundo que siempre he conocido,
que ha sido mío y he negado…
el mundo de la tranquilidad
Es reconocer en lo sencillo y lo simple
la raíz de mi existencia;
es someterme con dulzura a
aquello que me mantiene
Inclinarme con vehemencia a la vida;
a aquellos que me han precedido
y reconocer sus vidas
en lo que ahora soy
Es vivenciar que todos nos esforzamos por algo superior;
que los errores son intenciones
y las oportunidades
una continuación del esfuerzo anterior
Es mirar con sencillez lo que es,
despojarse de las suposiciones,
penetrar en el espacio de lo único posible
Así la mirada seguía dándome la oportunidad de pensar
de experimentar y de estar
Así la dulce mirada era insistente
en su constante observación
En algunos momentos era cansina, irreprochable;
en otros parecía querer invitar
pero no cejaba en su empeño
por estar conmigo
De pronto me hacía recordar
la vida de los anteriores;
otras veces me hacía vivir
la vida de los presentes
Y las más veces me llevaba a ser yo,
a desnudarme ante los que estuvieron y los que están;
a despojarme de ideas y conceptos,
a despojarme de comparaciones
Insistía, quería siempre acompañarme…
Había momentos en los que incluso
su presencia me agobiaba
No era más la miraba que acompaña
sino una miraba inquisitiva;
que insistía en mí
que buscaba implacable
Era terror el que poco a poco fui sintiendo
Quise correr, pero ella siempre presente
Quise volatilizarme, pero seguía allí
Quise argumentar, pero sus razones eran mejores que las mías
Así como se hacía presente,
Así insistía
Así como me abrazaba
Así me ahogaba
Así como me liberaba
Así me atormentaba
Así era
Y así se deshacía
Así se acercaba
Y así yo huía
Así se alejaba
Y así la añoraba
Así, en un silencio mudo
me dijo, con voz pausada
y mirada triste:
¿No me reconoces?
Soy todo lo que has sido y puedes llegar a ser
Soy tu amor y odio
Soy tu alegría y tristeza
Soy lo que te heredaron y lo que heredarás
Soy tus antepasados y tus herederos
Soy tu pasado y presente
Soy tu futuro y tu próximo
Soy tu espejo y tranquilidad;
Tu serenidad y belleza
Soy lo hermoso que pretendes
Y lo maravilloso que eres
Soy el abrazo en el que puedes refugiarte
Y el dolor que puedes siempre dejar
Soy la confusión que te agobia
Y la confianza que siempre te promete
Simplemente soy tú
Soy ese mundo con el que convives
Con el que discutes
Y con el que disfrutas
Soy tú en todo
Permíteme estar siempre
No me desprecies ni me exijas
Simplemente estemos
Al verme en ella
Abracé esa mirada
insistentemente presente
Y la añoré, la reconocí y la viví.
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